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Irene Montalbán, psicóloga Calle de Sueca · Valencia

psicología para adolescentes valencia

Llamar 600 111 222

Calle de Sueca · Valencia

Psicología para adolescentes en Valencia, empezando por sus padres

Para padres que no saben si es cosa de la edad o algo más: la primera sesión es para conocernos y, si no encajamos, te digo con quién le irá mejor.

Escríbeme por WhatsAppEscríbeme por WhatsApp 600 111 222

La puerta de una habitación entreabierta con unos auriculares colgados del tirador, dibujada a plumilla

Cómo trabajo con adolescentes en la consulta de Ruzafa

  • Sesiones de lunes a jueves hasta las 20:00, hora compatible con el instituto y las extraescolares
  • Enfoque cognitivo-conductual con tareas para casa, porque lo que pasa entre semana también cuenta
  • Si no encajamos con tu hijo, te digo con quién le irá mejor
  • Consulta en la Calle de Sueca, en Ruzafa, con opción de que me desplace

El primer contacto puede ser solo tuyo: me cuentas por WhatsApp lo que ves en casa antes de mover nada con tu hijo

Atención directa conmigo en el 600 111 222, mismo número para llamada y WhatsApp, sin centralita ni recepción de por medio. Método declarado desde el principio: terapia cognitivo-conductual con tareas entre sesiones. Y un compromiso puesto por escrito antes de que reserves nada: si no encajamos, te digo con quién le irá mejor.

Situaciones con las que suelen llamarme los padres

Llámame si te ves aquí

  • No sabes si es la edad o es algo más

    Lleva meses más irritable, duerme mal o se encierra en su cuarto y en casa hay dos versiones de lo que pasa. En la sesión de conocernos se ve si estamos ante un cambio propio de la etapa o ante un malestar que se está cronificando.

  • El instituto se ha convertido en el problema

    Notas nerviosas, exámenes que evita, dolores de barriga los domingos por la tarde. Aquí el trabajo cognitivo-conductual encaja bien, porque se puede practicar en la situación concreta que le angustia y revisar el resultado la semana siguiente.

  • Se niega a ir a un psicólogo

    Es lo más habitual y no bloquea el proceso. Empiezo contigo, ordenamos qué le vais a decir y desde qué posición, y esa primera sesión sirve para bajar la resistencia antes de que él ponga un pie en la consulta.

Y si no encajamos

Si no encajamos, te digo con quién te irá mejor.

Qué pasa desde tu primer mensaje

Lo que pasa, por orden

  1. 1. Me escribes tú, sin llamada

    Un mensaje al 600 111 222 con lo que estás viendo en casa. Te respondo yo, no una recepción, y te digo si esto es algo que puedo trabajar o si conviene que te derive desde el inicio.

  2. 2. Sesión para conocernos

    Con tu hijo, contigo o con los dos, según cómo esté la cosa. No se empieza a tratar nada ese día: se comprueba si hay encaje y se acuerda qué queda entre él y yo y qué se comparte contigo.

  3. 3. Objetivos concretos y tareas entre sesiones

    Del motivo difuso pasamos a dos o tres cosas observables en la vida real. Cada sesión sale con algo que practicar durante la semana, porque ahí es donde se mide si el trabajo está sirviendo.

  4. 4. Revisión del rumbo

    Si en las primeras semanas no se mueve nada, lo hablamos abiertamente en lugar de alargar el proceso. Cambiamos de enfoque o te indico a qué profesional acudir.

Calle de Sueca · Valencia

Preguntas frecuentes sobre psicología para adolescentes

Mi hijo dice que no quiere venir. ¿Tiene sentido pedir cita?

Sí, y es la situación más común. Podemos empezar con una sesión solo contigo para preparar cómo se lo planteáis y con qué encuadre llega. Forzarle a entrar sin ese paso suele quemar el primer intento.

¿Me vas a contar lo que hable en la sesión?

No el contenido literal. Lo que tu hijo me cuenta está protegido por el secreto profesional, y sin esa garantía no hablaría con libertad. Contigo reviso la línea de trabajo, lo que puedes sostener en casa y cualquier situación de riesgo, y eso se acuerda con él delante desde la primera sesión.

¿Tengo que estar yo presente?

Depende de la edad y del motivo. Lo habitual es que haya sesiones individuales con él y citas puntuales contigo o con los dos progenitores para trabajar pautas en casa. Se decide al fijar el encuadre, no se improvisa.

¿Podéis atendernos en horario de tarde?

De lunes a jueves atiendo hasta las 20:00, así que la sesión cabe después de clase o de las extraescolares. Los viernes solo hay horario de mañana, de 10:00 a 14:00.

Si tu forma de trabajar no le encaja, ¿qué hacemos?

Te digo con quién le irá mejor. Trabajo con terapia cognitivo-conductual y hay casos y perfiles que piden otro enfoque u otro profesional; sostener un proceso que no avanza solo os cuesta tiempo y dinero.

Quien escribe el primer mensaje casi nunca es el adolescente: es su padre o su madre, después de semanas dándole vueltas a si lo que ve en casa es propio de la edad o algo que conviene mirar con calma. Por eso el primer contacto puede ser solo tuyo. Si te cuesta llamar, escríbeme al 600 111 222 y me cuentas por escrito qué está pasando, desde cuándo y qué habéis intentado ya.

La consulta está en la Calle de Sueca, en Ruzafa, y atiendo de lunes a jueves de 10:00 a 20:00, una franja amplia que permite encajar la sesión al salir de clase o después de las extraescolares sin convertirla en un problema logístico más. Los viernes cierro a las 14:00.

La primera sesión es para conocernos, y con un chaval de quince años eso no es un trámite. Muchos llegan porque les han dicho que vengan, con los brazos cruzados y la respuesta corta preparada.

En ese primer encuentro me interesa menos rellenar una historia completa que ver si hay con quién hablar: si tu hijo siente que esto va de él y no de un informe para vosotros, hay proceso; si no lo siente, no hay técnica que lo arregle. Cuando percibo que el encaje no está o que el caso pide otro perfil profesional, te lo digo y te indico con quién le irá mejor, aunque eso signifique que no volváis.

Trabajo con terapia cognitivo-conductual, y con adolescentes eso se traduce en cosas muy concretas: identificar las situaciones que disparan la respuesta, ponerlas por escrito durante la semana, practicar una conducta distinta en un contexto real y revisarla en la sesión siguiente.

De ahí vienen las tareas para casa. La vida del chico ocurre en el instituto, en el grupo de amigos y en el salón de tu casa, no en mi despacho una hora a la semana, así que el avance se mide por lo que consigue hacer fuera.

El encuadre con la familia se pacta al principio, porque es la duda que más frena a los padres. Lo que tu hijo me cuenta queda bajo secreto profesional, protegido además por el código deontológico de la profesión y por el tratamiento reforzado que la normativa de protección de datos da a la información de salud.

Contigo comparto la línea de trabajo, lo que puedes sostener en casa y las señales que conviene vigilar, no el contenido literal de las sesiones. Y un consejo válido incluso si al final eliges a otra persona: pregunta siempre por la colegiación y por la habilitación sanitaria del profesional antes de reservar, porque en este mercado conviven consultas reguladas con servicios que no lo están.

Psicología para adolescentes en Valencia: el primer paso lo das tú

Quien escribe para pedir la primera cita casi nunca es el adolescente: es su padre o su madre. Esta página tiene esa particularidad, y está escrita contando con ella: la persona que va a venir a sesión no es la que está leyendo esto.

Cuando no sabes si es cosa de la edad o es algo más

Llevas tiempo notando que tu hijo se ha ido apagando: contesta mal o no contesta, el instituto va peor y las conversaciones en casa se terminan antes de empezar. Y llevas ese mismo tiempo con la duda de si estarás exagerando o de si al llevarlo a terapia vas a convertir en un problema algo que se pasa con la edad.

Si te reconoces en esa descripción, llegas con lo justo y necesario. No hace falta que traigas un diagnóstico ni que sepas ponerle nombre a lo que ves en casa: con que me lo cuentes con tus palabras hay material suficiente para orientarte. Buena parte de los padres que me escriben llevan meses arrastrando esa duda en silencio, sin haberla dicho en voz alta ni en casa.

La primera sesión es para conocernos, también con él

Lo que probablemente más te frena es imaginarte la escena: tu hijo sentado a la fuerza delante de una desconocida, mirando el móvil. La primera sesión es para conocernos. No empiezo a trabajar el primer día ni te comprometo a un proceso de meses: nos vemos, me cuentas qué te preocupa, hablo con él y valoramos si esto tiene sentido.

Con un adolescente esa frase pesa el doble, porque una terapia sostenida a base de obligación no llega a ninguna parte y prefiero decírtelo el primer día antes que dentro de dos meses. También te ahorra el escenario que más temes: pagar sesiones y gastar, además, la poca disposición que tu hijo tiene ahora mismo a hablar con otro adulto.

Cómo trabajo con hijos adolescentes en la consulta de Ruzafa

Antes de pedir cita querrás saber qué ocurre ahí dentro.

Qué pasa entre una sesión y la siguiente: las tareas para casa

Una hora a la semana no cambia por sí sola lo que ocurre en casa los otros seis días. Con un adolescente eso se traduce en encargos pequeños y concretos: anotar en qué momentos aparece el agobio, o preparar de otra forma una conversación que llevaba semanas esquivando.

La ventaja para ti es que puedes ir notando si la cosa avanza sin depender de que te cuente al salir cómo ha ido. Y si lo que llevas tú encima es el nervio constante y el cansancio de estos meses, eso tiene su propio espacio en la página de ansiedad y estrés.

Qué papel tienes tú como padre o madre durante el proceso

Si has llegado hasta aquí pensando «y a mí qué me van a contar», esta es la parte que te interesa. Tu hijo necesita un espacio propio, con su intimidad respetada; tú necesitas saber por dónde va la cosa y qué puedes hacer distinto en casa.

Esas dos cosas se sostienen juntas si se acuerda desde el principio qué se comparte contigo y qué queda dentro de la sesión, protegido por el secreto profesional que enmarca el trabajo de cualquier psicóloga. En la práctica, lo habitual es que salgas de la consulta con alguna tarea tuya, no solo con la de él.

Horarios de tarde y primer contacto por WhatsApp

Sacarlo de clase para ir a terapia no ayuda, y tú tampoco puedes pedir permiso en el trabajo cada semana.

Si te cuesta llamar —y explicar esto por teléfono cuesta bastante—, escríbeme al 600 111 222: es el mismo número de teléfono y de WhatsApp, y lo leo yo, no una recepción. Cuando venir a Ruzafa no encaja con los horarios de casa, puedo desplazarme o podemos hacerlo por videollamada; cada modalidad está explicada en su página.

Escríbeme por WhatsApp Escríbeme por WhatsApp 600 111 222

lunes a jueves, de 10:00 a 20:00viernes, de 10:00 a 14:00

Si no encajamos, te digo con quién te irá mejor.

Irene Montalbán, psicóloga

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